Apoyado en la imagen que RocaSalvatella muestra en su publicación “CULTURA DIGITAL Y TRANSFORMACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES”. Me atrevo a indicar algunas recomendaciones para los que se dejan llevar por las tendencias y modas que, como siempre, favorecen ciertos grupos de interés y reinician procesos de venta para mercados obsoletos y poco imaginativos.

Estamos inmersos desde hace unos meses en una vorágine de reuniones de trabajo, desayunos y un sin fin de eventos que titulan con palabrOs como , smart, 4.0, inteligente, IoT, y un unos cuantos que no nombraré para no aburrir. Esto provocó una expectativa muy excitante en algunas personas cercanas a nuestro circulo como; clientes, proveedores, colaboradores, amigos, familia, centros formativos, etc. Pudimos ver cómo estos eventos se llenaban de personas deseosas de conocer o predecir el futuro con esa sana intención de subirse al carro tecnológico, alcanzar cierta sabiduría o encontrar una oportunidad que poder explorar.

Estamos a unos días de Semana Santa y muchas de las personas que se iniciaron en estos eventos han cerrado el ciclo y no desean ser invitados a más eventos, nos comentan que es evidente la nueva tendencia en las formas de generar negocio y de explotarlo, pero….. parece que seguimos reinventando la rueda en muchos casos.

Reflexionando sobre las conversaciones que hemos mantenido estas últimas semanas, he decidido apuntar algunas notas sobre lo que puede ser la clave del cambio. Para ello me apoyo en una imagen que descubrí hace poco pero que simplifica lo que llevamos implantando en nuestros clientes desde hace un par de décadas.

El orden no hace el método pero ayuda a mantener la línea estratégica, esto quiere decir que cualquiera que sea el orden que quieran seguir dará el mismo resultado dado que cada empresa es un mundo. Lo realmente importante desde mi punto de vista es tener estos ocho puntos como base del cambio.

Es fácil escribir y recomendar, lo difícil es ejecutar y demostrar. Por eso quiero titular -Cultura digital y gestión de nuevo talento-, sobre todo apunten a la segunda parte de la oración. Si no gestionamos el nuevo talento como se merece y lo hacemos crecer manteniendo políticas de unión entre el conocimiento, la actitud y el negocio, todo lo dicho se queda en manchas negras sobre pantallas blancas (ya no vale decir “letras sobre papel mojado”).

Dije bien “Políticas”, las de la empresa, la administración, los centros formativos, los agentes sociales y las del propio individu@.

El cambio es palpable y si bien lo de “revolución industrial 4.0” o “Smart Factory” me parece muy pretencioso, si que es cierto que hay un cambio paulatino muy constante que nos lleva a una forma nueva de hacer las cosas.

Estas líneas no dejan de ser una reflexión que puede abrir debates interesantes y me gustaría que los indecisos, los que se dejan llevar por los titulares y los que solo quieren ver el resultado pero no leerán el interior de un informe, despierten y se interesen por ver que hay detrás de este tsunami de la industrial fashion news.

Mantendré en la medida de lo posible y si los seguidores de este blog me lo permiten, línea abierta para debatir sobre la gestión del talento y la adaptación a las tecnologías, métodos y filosofías que ayudan a cambiar realmente la forma de hacer la vida mejor en la industria y los negocios.

Eduardo Paternain.

CEO en Again S.L.